ARTE Y PATRIMONIO
Lavadero
El lavadero es un edificio anexo a la Fuente de los 16 Caños, donde se aprovecha la corriente de agua, lo cual permite disponer de agua en movimiento para las distintas fases del lavado, y que ha sido indispensable en todos los pueblos desde el punto de vista higiénico.
El edificio es de planta rectangular con interesantes tijeras de madera para sostener largas tramadas de cubierta.
El lavadero o “lavador” suele estar dividido en dos partes: una para el aclarado ( en primer lugar para aprovechar el agua limpia) y ; otra para el enjabonado y lavado. En algunos lavaderos existían departamentos especiales para el lavado de frutas y verduras, e incluso para fregar la vajilla.
Los lavaderos son un ejemplo de uso responsable del agua, permitiendo varios aprovechamientos de un mismo cauce de agua.
El lavadero era un lugar exclusivo de las mujeres. Antes de que el agua se canalizara para abastecer los hogares a principios del siglo XX, el lavadero era un punto de reunión obligado en el que surgía la tertulia para combatir la monotonía que suponía lavar la ropa, recoger agua o abrevar el ganado.